Construcciones Rubio Morte participa en la primera fase de la restauración de la fachada de la basílica zaragozana de Santa Engracia, una intervención que se encuentra ya prácticamente finalizada y que permite apreciar el renovado aspecto de uno de los templos más emblemáticos de la ciudad.
Se ha intervenido en la fachada, realizando una limpieza minuciosa mediante proyección de silicato de aluminio, para posteriormente, hacer una supervisión pormenorizada de todos sus elementos y cornisas. Se ha realizado la reposición de los ladrillos, en las zonas necesarias, así como el rejuntado con mortero de cal hidráulica natural, finalmente se ha aplicado un tratamiento en base silicato. El zócalo de piedra, y la zona inferior de la fábrica de ladrillo, se ha tratado minuciosamente, mediante limpieza manual, una desalación mediante aplicación de sepiolita, y una limpieza controlada con proyección. Asimismo, se ha actuado sobre uno de los principales problemas que ha afectado al edificio durante décadas: la humedad. Para su control, se ha instalado en todo el templo un sistema de electroósmosis pasiva, una solución técnica eficaz y respetuosa con la estructura original.
Los trabajos correspondientes a esta primera fase han sido promovidos por la parroquia y dirigidos por el arquitecto Fernando Alegre, con Daniel Orte como aparejador. Construcciones Rubio Morte ha sido la empresa adjudicataria de esta actuación, aportando su experiencia en la ejecución de obras de rehabilitación del patrimonio histórico.
La restauración continuará en una segunda fase impulsada por el Gobierno de Aragón, centrada en la portada plateresca del templo. Desde Construcciones Rubio Morte valoramos especialmente poder formar parte de proyectos que contribuyen a la conservación y puesta en valor del patrimonio cultural de Aragón, reafirmando nuestro compromiso con la calidad y el rigor técnico.
Imagen: Heraldo de Aragón











